El despido improcedente ocurre cuando un empleador no tiene una razón legal o válida para despedir a un trabajador. Si el empleador no presenta una causa legítima o no sigue los procedimientos legales establecidos, el despido puede considerarse improcedente. En estos casos, el trabajador tiene el derecho de reclamar su reincorporación al puesto de trabajo o, si esto no es posible, una indemnización económica que compense la pérdida del empleo.

Causas Comunes del Despido Improcedente

El despido improcedente se produce cuando el empleador no presenta pruebas claras para justificar su decisión. Las causas más comunes incluyen:

  • Despido por discriminación: Cuando el trabajador es despedido por su género, raza, religión, orientación sexual, o cualquier otra condición protegida por la ley. Este tipo de despido es considerado ilegal y puede acarrear consecuencias graves para la empresa.
  • Despido sin justificación: Si el empleador no presenta una causa válida, como mal desempeño o motivos económicos, y decide prescindir de un trabajador de manera arbitraria.
  • Despido por represalias: Si el trabajador es despedido como respuesta a una queja o denuncia, ya sea sobre malas prácticas laborales, acoso, o cualquier otro derecho laboral ejercido. En este caso, se trata de un despido completamente injustificado.

Despedido Procedente vs. Improcedente

Existen diferencias fundamentales entre un despido procedente y un despido improcedente. Un despido procedente ocurre cuando el empleador tiene una causa legal para despedir al trabajador, como un bajo rendimiento, una crisis económica o una infracción grave de las normas de la empresa.

En cambio, el despido improcedente se produce cuando no hay justificación legal o cuando la causa del despido no está debidamente fundamentada. En este tipo de despido, el trabajador tiene derecho a exigir la reincorporación al puesto de trabajo o una indemnización mayor, dependiendo de las circunstancias.

Derechos del Trabajador ante un Despido Improcedente

Si un trabajador es despedido de manera improcedente, tiene derecho a reclamar la reincorporación al puesto de trabajo. Si esto no es posible, también puede optar por una indemnización económica mayor a la que recibiría en un despido procedente. Además, tiene derecho a recibir los salarios no percibidos durante el periodo sin trabajo, que puede ser un factor clave en su reclamación.

Los derechos del trabajador pueden incluir:

  1. Reincorporación al puesto: El trabajador puede pedir que lo reincorporen a su empleo y que se le pague los salarios no percibidos durante el tiempo que estuvo fuera de trabajo debido al despido injustificado.
  2. Indemnización por despido improcedente: Si la reincorporación no es posible o no se desea, el trabajador tiene derecho a una indemnización económica por la pérdida del empleo.
  3. Acción legal: El trabajador puede presentar una demanda ante los tribunales laborales para reclamar la improcedencia del despido y obtener los derechos correspondientes.

Cómo Demostrar un Despido Improcedente

Demostrar que un despido es improcedente puede ser complicado, pero es posible si el trabajador tiene pruebas que respalden su caso. Las pruebas clave pueden incluir:

  • Testigos que puedan confirmar que el despido no fue justificado o que no existieron motivos legales para la decisión del empleador.
  • Correspondencia escrita que demuestre que el trabajador no cometió faltas graves o que el despido fue una decisión arbitraria.
  • Documentación interna de la empresa, como evaluaciones de desempeño, que demuestren que el trabajador no tenía problemas en su rendimiento laboral.

Es crucial que el trabajador reúna toda la documentación relevante desde el momento del despido hasta el juicio para poder respaldar su caso ante los tribunales.

Consecuencias Legales para la Empresa

Cuando un tribunal declara un despido improcedente, la empresa enfrenta varias consecuencias, entre ellas:

  1. Indemnización elevada: La empresa debe pagar una indemnización mayor que la correspondiente a un despido procedente. Esta indemnización incluye tanto los salarios no percibidos durante el periodo sin trabajo como una compensación adicional.
  2. Daño reputacional: El despido improcedente puede afectar negativamente la imagen de la empresa. En casos de discriminación o represalias, la empresa podría enfrentar sanciones por parte de organismos regulatorios.
  3. Moral de los empleados: Los despidos injustificados pueden disminuir la moral dentro de la empresa, lo que afecta el ambiente de trabajo y la productividad de los empleados restantes.

Plazos para Impugnar un Despido Improcedente

El trabajador tiene un plazo de 20 días laborables para impugnar el despido improcedente. Durante este tiempo, debe presentar la demanda ante los tribunales laborales. Es fundamental actuar con rapidez, ya que perder este plazo puede hacer que el trabajador pierda su derecho a reclamar.

Celtibérica Abogados ofrece un servicio especializado en despido improcedente, brindando asesoría legal a trabajadores que han sido despedidos sin causa justificada. Su equipo de expertos te ayudará a analizar tu situación, buscar la mejor estrategia y obtener una compensación adecuada. Contacta con ellos para una consulta personalizada y defensa de tus derechos laborales.

Qué Hacer si Crees que Has Sido Despedido de Manera Improcedente

Si un trabajador considera que su despido ha sido improcedente, debe:

  1. Contactar con un abogado especializado en derecho laboral lo antes posible.
  2. Reunir pruebas que demuestren que el despido no tiene justificación legal.
  3. Presentar una demanda ante los tribunales laborales en el plazo correspondiente.

Además, antes de llegar a juicio, el trabajador puede intentar resolver el conflicto mediante un acuerdo de mediación laboral con la empresa. Sin embargo, si no es posible llegar a un acuerdo, el litigio en los tribunales es la última opción para conseguir justicia.

Para más información consulta este enlace despido improcedente

 

 

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