Atribución del uso de la vivienda tras un divorcio

Para la atribución del uso de la vivienda tras una separación o divorcio, lo ideal es que la separación sea de mutuo acuerdo y siempre será más fácil si la pareja no tiene hijos menores o dependientes.

Atribución del uso de la vivienda

Atribución del uso de la vivienda

¿Qué hacemos con la vivienda que compartíamos?

*Si no tenéis hijos menores o dependientes, tendríais varias opciones:

1- Que la separación se tramite de mutuo acuerdo: En este caso, podréis decidir si queréis vender el piso e incluir las cantidades que obtengáis por la venta dentro del convenio regulador o que uno de los dos se quede con el piso y compense económicamente al otro por su parte.

2- Iniciar los trámites de separación judicial. Cuando la separación no es amistosa, primero hay tramitar la separación y después el procedimiento de liquidación de gananciales. Este procedimiento es más largo y costoso. Suele durar alrededor de un año y el piso podría terminar en subastandose, que entendemos que no le interesa a ninguno.

3Si sois pareja de hecho: En este caso hablamos de copropiedad y como no hay una regulación específica, habría que usar una fórmula diferente. Generalmente, la parejas de hecho que no tienen hijos, suelen llegar a un mutuo acuerdo.

* Si tenéis hijos menores o dependientes:

Dentro de los procesos de separación/divorcio se tienen que regular algunas cuestiones como son la guarda y custodia de los hijos menores, el régimen de visitas, la pensión de alimentos y la atribución del uso de la vivienda entre otras.

Cuando una pareja decide separarse una de las primeras decisiones que tiene que tomar es quién se queda con el uso de la vivienda, independientemente de quién sea el propietario. Podréis decidirlo de mutuo acuerdo. En este caso quedará recogido en el convenio regulador del divorcio.

En el caso de que no lleguéis a un acuerdo, será el Juez el que decidirá por vosotros. El principal factor que hará que se decante por uno o por otro, será normalmente ver a quién se le atribuye la custodia de los hijos menores.

Nuestro Código Civil establece que el uso de la vivienda familiar y los objetos de uso ordinario en ella corresponden a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden.

¿De quién era la casa?

  • Podría ser que la casa la hubiera comprado uno de los dos antes de casarse: En este caso, si hubiera separación de bienes, la casa y todos los beneficios que genere la venta le pertenecerían al que compró la vivienda estando soltero. Pero si tenéis hijos menores, no se podrá vender la vivienda hasta que los niños sean económicamente independientes.

  • Si la vivienda la adquiristeis estando ya casados, independientemente de si tenéis régimen de separación de bienes, o de gananciales, y decidierais venderla a un tercero, habría que dividir a partes iguales el beneficio de la venta, restando antes los gastos de la operación y lo que pudiera quedar pendiente de hipoteca. En el caso de que uno de los dos pudiera demostrar que contribuyó en mayor medida a la compra del inmueble, se tendría que calcular en qué proporción, para poder repartir equitativamente.

  • Por último, si es una “Vivienda de Protección Oficial”, el tema se vuelve un poco más complejo ya que necesitaríamos que nos concedan un permiso especial para poder venderlo. La delegación de vivienda de nuestra Comunidad se encargaría de darle un precio máximo e incluso podrían reclamar la vivienda por ese precio. Pero lo más habitual es que se le  un valor por encima del oficial, sobre todo si al descalificar el inmueble, el precio de mercado es mucho mayor.

Una vez repartido…

Solo se podrá aplicar la deducción del IRPF por vivienda el que resida allí de forma habitual. Habrá casos en los que a pesar de haberse disuelto el matrimonio, ambos convivan en el mismo inmueble de forma habitual, en cuyo caso se aplicarán la deducción ambos. Es una situación poco frecuente, pero se da en algunas ocasiones. Si se aplican la deducción ambos, pero uno de ellos ya no vive en la casa, estaría cometiendo un fraude.

En cualquier caso, cuando se produce la separación de una pareja, por amistosa que sea, y más aún si no lo es, resulta imprescindible contar con el asesoramiento de un buen abogado especialista en separaciones y divorcios.

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